Archive for May, 2010

Una comida rica en grasa podría desencadenar el asma

Written by post on Tuesday, May 18th, 2010 in Asma.


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Un estudio halla que las comidas grasas conducen a inflamación y a función pulmonar reducida

Por Serena Gordon
Reportero de Healthday

DOMINGO, 16 de mayo (HealthDay News/DrTango) — Es bien sabido que la comida grasosa no es buena para el corazón, pero un estudio reciente sugiere ahora que las comidas de este tipo también podrían afectar la función pulmonar.

Investigadores australianos examinaron el asma de los pacientes antes y después de una comida rica en grasa o después de una comida baja en grasa, y hallaron que las comidas ricas en grasa incrementaron la inflamación y la función pulmonar reducida.

“Este es el primer estudio en examinar los efectos de un reto de grasa elevada sobre la inflamación de las vías respiratorias. Nuestros resultados preliminares demuestran que cuatro horas después del consumo de comidas desafiantes, los sujetos que consumieron comidas ricas en grasa presentaron un aumento en la inflamación de las vías respiratorias. También presentaron una respuesta impedida a [los medicamentos para el asma]“, señaló la autora líder del estudio, Lisa Wood, catedrática de ciencias biomédicas y farmacia del Instituto Médico Hunter de New Lambton.

“Si estos resultados se pueden confirmar en investigaciones posteriores, quiere decir que las estrategias dirigidas a reducir la ingesta diaria de la dieta podrían ser útil para la gestión del asma”, agregó Wood.

La prevalencia de asma se ha incrementado significativamente durante las décadas recientes y un factor que se ha relacionado con ese aumento es la dieta occidental típica rica en grasa. La grasa de la dieta puede activar una respuesta inmunitaria y causar inflamación por todo el organismo, pero los efectos específicos sobre las vías respiratorias no habían sido estudiados anteriormente, según Wood.

Para el estudio, se reclutaron treinta personas que no eran obesas y que tenían asma así como 16 adultos obesos. Los voluntarios que no eran obesos fueron seleccionados al azar para recibir una comida rica o baja en grasa. A todos los participantes obesos del estudio se les suministró una dieta rica en grasa.

La comida rica en grasa estaba compuesta por hamburguesas de comida rápida y papas picadas fritas. Las comidas contenían cerca de mil calorías, incluidos sesenta gramos de grasa. Eso implica que cerca de 50 por ciento de la comida provenía de la grasa. Una comida normal no debería contener más de 25 a 35 por ciento de las calorías de la grasa, según recomendaciones de la American Heart Association, AHA.

La comida baja en grasa contenía yogur bajo en grasa. Esa comida tenía 200 calorías y contenía un 13 por ciento de grasa.

Se tomaron muestras de esputo al comienzo del estudio y otra vez cuatro horas después de la comida. Además, la función pulmonar se examinó en ambos momentos.

Los investigadores hallaron que los marcadores de inflamación de las vías respiratorias se incrementaron significativamente entre los que consumieron la comida rica en grasa. También hallaron que la función pulmonar también resultó afectada. Además, la gente que recibió la comida rica en grasa que luego uso su inhalador con medicamento para el asma, apenas vio un aumento de uno por ciento en su función pulmonar. Los que consumieron la comida baja en grasa vieron un aumento de 4.5 por ciento en la función pulmonar luego de usar su medicamento.

“Es necesario realizar más investigaciones para comprender la relevancia clínica de estas observaciones. De todos modos, una diferencia de entre 3 y 4 por ciento [en la función pulmonar] se aproxima a un nivel que puede ser percibido por los pacientes”, aseguró Wood.

Wood aseguró que los investigadores no saben exactamente por qué el organismo parece responder a una comida rica en grasa de esta manera, pero dijeron que el sistema inmunitario podría estar reconociendo la grasa saturada como patógeno invasor, que suscita la inflamación.

También dijo que los investigadores aún no saben cuánto pueden durar estos efectos, pero agregó que si alguien consume alimentos ricos en grasa todos los días podría estar experimentando estos efectos durante varias horas al día.

El Dr. Thomas Leath, director de la división de alergias e inmunología de Scott & White Healthcare de Round Rock, Texas, aseguró que “Yo no habría pensando que la comida misma pudiera causar inflamación. Comer de esa manera puede conducir a la obesidad y las células grasas definitivamente pueden causar un poco de inflamación, pero me sorprende que una sola comida pueda hacer esto”.

Leath aseguró que dudaba de que este efecto sobre la función pulmonar sea lo suficientemente significativo para que la gente lo note, aunque dijo que el estudio definitivamente proporciona otra razón por la que la gente no debería consumir dietas ricas en grasa y en calorías”.

Wood tenía previsto presentar los resultados de su estudio el domingo en la Conferencia internacional de la American Thoracic Society en Nueva Orleáns.

healthfinder.gov

¿Una nueva forma de eliminar la fuente del asma?

Written by post on Wednesday, May 12th, 2010 in Asma.

Investigadores señalan que una técnica se dirige a las células que desencadenan la reacción del sistema inmunitario

LUNES, 10 de mayo (HealthDay News/DrTango) — Investigadores estadounidenses encontraron una forma de eliminar la fuente de las moléculas del sistema inmunitario que causan asma y otras enfermedades alérgicas.

Estas moléculas IgE solubles son producidas por células inmunitarias llamadas células B. Aunque enfocarse en las IgE en la sangre es un tratamiento efectivo para el asma alérgica entre moderada y grave, esta técnica no interrumpe la producción de IgE y los pacientes necesitan tratamientos repetidos, explicaron los investigadores de Genentech Inc. en California.

Señalaron que han desarrollado una forma de eliminar las células B que producen IgE, un hallazgo que podría conducir a nuevos tratamientos duraderos para el asma y otras enfermedades alérgicas.

Cuando se probó en ratones, este método resultó ser altamente efectivo.

Genentech tiene un interés financiero la investigación.

El estudio aparece en la edición en línea del 10 de mayo de Journal of Clinical Investigation.

healthfinder.gov

Asma infantil

Written by post on Saturday, May 1st, 2010 in Asma, Infantil.

En los últimos veinte años se han duplicado los casos

La gravedad del asma viene determinada por la intensidad de las crisis y por su frecuencia

El asma infantil, la enfermedad crónica más habitual entre los menores de 14 años, es una patología de las vías aéreas caracterizada por episodios recurrentes, más o menos frecuentes, de tos, silbidos en el pecho al respirar y ahogos que no se deben a otras enfermedades. Se estima que, dependiendo de la zona geográfica, entre el 5% y el 15% de niños la padecen. Pero lo más llamativo es que su incidencia se está incrementando de forma alarmante y que en las dos últimas décadas los casos se han duplicado.

En la infancia es más frecuente entre los hombres que en las mujeres, con una relación de 2 a 1, pero a medida que se acercan a la pubertad y a la adolescencia la frecuencia entre ambos sexos se va igualando. Por regla general, los niños asmáticos mejoran en la pubertad y adolescencia, pero entre un 30% y un 50% volverá a tener síntomas a partir de los 20 años. El asma infantil ocasiona, además de frecuentes hospitalizaciones en los casos más severos, una disminución de la actividad del niño y absentismo escolar.

Obstrucción de las vías aéreas

El asma se produce porque el aire no llega a los pulmones debido a la obstrucción de las vías aéreas. Tres tipos de síntomas definen esta enfermedad: la inflamación crónica de las paredes bronquiales, la hiperreactividad bronquial y, en consecuencia, el estrechamiento de los bronquios y la obstrucción total o parcial del flujo aéreo. La causa más conocida de asma es la reacción alérgica de hipersensibilidad inmediata, es decir, ante la presencia de proteínas que el organismo identifica como extrañas, se produce una reacción inmediata a nivel de las paredes bronquiales, que se inflaman y estrechan. Como consecuencia aparecen la tos, los pitidos en el pecho y, en ocasiones, los ahogos.

¿Por qué se produce la alergia?

Durante muchos años se pensó que el recién nacido era inmunologicamente virgen y que sólo después del nacimiento y al entrar en contacto directo con el medio ambiente se iniciaba la respuesta inmunológica. Actualmente se sabe que ésta se inicia ya en el periodo intrauterino, que el niño nace ya con la capacidad de responder inmunologicamente a alérgenos comunes, y que esta capacidad de respuesta se modifica después del nacimiento. El primer encuentro entre los alérgenos y las células encargadas inicialmente de organizar las defensas inmunológicas, los linfocitos T, se produce en el periodo fetal. Diversos factores maternos y ambientales, como la presencia de anticuerpos en la madre y las exposiciones diversas que llegan por vía placentaria, actúan durante la gestación para determinar la respuesta inmunológica. La alergia, que es una aberración de la respuesta inmunitaria normal, parece generarse en este periodo. Así hablamos de atopia, de niños atópicos, cuando ante determinados alérgenos reaccionan de forma exagerada.

Factores que pueden predisponer

Tras el nacimiento se modula la respuesta inmunológica del bebé, dependiendo de circunstancias ambientales todavía no muy bien conocidas, aunque se sabe que algunos factores pueden influir:

  • El mayor grado de higiene en los hogares del mundo desarrollado, que disminuye los contagios infecciosos pero parece debilitar la respuesta inmunológica del organismo y favorece las alergias.
  • El aumento de vacunaciones, que se asocia con un incremento de la incidencia de alergias y de atopia (reacción exagerada a un alergeno).
  • Se sospecha también que el uso frecuente de antibióticos en las infecciones de la primera infancia favorece la aparición de alergias.
  • La microflora intestinal parece jugar un importante papel, y por ello las modificaciones en el estilo de vida y alimentación de los países desarrollados podrían influir de en el incremento de los casos de alergia.
  • La exposición intensa a alérgenos en los primeros periodos de vida, sean vegetales o animales, se asocia con un aumento de la sensibilización en los tres primeros años de vida, lo que provoca una mayor incidencia del asma en los últimos años de la infancia y en la adolescencia.
  • El desarrollo de la enfermedad alérgica a nivel pulmonar se ve facilitado por la exposición al humo del tabaco y otros contaminantes atmosféricos.
  • Las infecciones respiratorias en los primeros seis meses de vida refuerzan el sistema inmunológico y los niños muestran menor frecuencia de asma. Ahora bien, la infección por virus respiratorio sincitial se asocia con una mayor frecuencia de alergia.

Estos hechos explicarían el notable incremento del asma infantil y de otras enfermedades alérgicas en los países desarrollados.

Diagnóstico

El número de alérgenos -sustancias que pueden producir alergia- es enorme, pero los más frecuentes son los ácaros del polvo, los pólenes, los mohos y algunos alimentos. El diagnóstico del asma infantil es fundamentalmente clínico, basado en los síntomas y en la historia y exploración clínicas. Los episodios recurrentes de tos o de silbidos al respirar pueden deberse al asma, sobre todo si se agravan con el ejercicio físico y se complican con infecciones virales. También se puede sospechar que el niño padece asma si la tos comienza ante la presencia de determinados alérgenos o presenta una variabilidad estacional. La pruebas funcionales respiratorias, fáciles de realizar en adultos, son complicadas para ser practicadas a niños, aunque ahora hay dispositivos que permiten obtener datos fiables. Diagnosticado el asma, hay que plantearse el tratamiento, que se establecerá en función de la severidad del cuadro clínico. La gravedad del asma viene determinada por la intensidad de las crisis y por su frecuencia.

Tratamiento

El tratamiento del asma es complejo y hay que adaptarlo al niño en función del tipo de asma que padezca, de la mayor o menor severidad, de la edad… Siempre que sea posible, la medicación del asma debe administrarse por vía inhalatoria. Básicamente hay dos clases de fármacos: los de control a largo plazo o de tratamiento de fondo, que se utilizan de manera regular, continua, para prevenir los ataques y mantener las vías respiratorias expeditas (esteroides inhalados, inhibidores de leucotrieno, broncodilatadores de ación prolongada, cromolina sódica o nedocromil sódico, aminofilina o teofilina, combinaciones de antiinflamatorios y broncodilatadores), o los medicamentos de alivio rápido de las crisis, que se administran cuando se presenta un ataque de asma (brondilatadores de acción corta, corticoesteroides orales o intravenososo).

¿Cómo hay que actuar ante un niño con asma?

Lo más importante es no dramatizar su enfermedad, no sobreprotegerle ni tratarle de forma diferente por padecer asma. Conviene informarle sobre su trastorno, explicándole cómo controlarlo con medicamentos -si los precisa- y enumerándole los factores pueden desencadenar en él una crisis. Se debe intentar disminuir la ansiedad que provoca la enfermedad y atajar en la medida de lo posible el absentismo escolar. Para ello nada mejor que promover su participación en las actividades escolares y de ocio que su estado de salud le permita. El niño asmático debe evitar el humo del tabaco, conviene que nadie fume en su presencia. En casa es preferible no tener animales domésticos, no utilizar almohadas y cojines de plumas ni alfombras y moquetas. Hay que mantener en el interior de la casa una humedad relativa inferior al 50%, y si es sensible a pólenes y mohos, habrán de cerrarse las ventanas en las estaciones con alta concentración de polen. Los niños asmáticos alérgicos a los ácaros del polvo doméstico pueden beneficiarse de vacaciones en altitudes superiores a los 1000 metros, mientras que los alérgicos a los pólenes se benefician de vacaciones en la costa.

Cuando se desencadena una crisis hay que controlar el pánico, pues esta reacción de los padres puede poner aún más nervioso al niño y empeorar la crisis. Si habitualmente se controla con medicación, generalmente en forma de inhaladores, adminístreselo. En caso de crisis grave o que no cede con la medicación habitual, no dude en ponerse en contacto con el médico. Normalmente en las consultas se suministran folletos informativos que ayudan a las familias a saber como hay que comportarse.

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