Asma *

lunes 29 de junio de 2009

Educación para combatir el asma infantil

Una buena intervención educativa puede reducir el riesgo de las visitas a urgencias y hospitalizaciones en niños asmáticos

El asma sigue siendo la enfermedad crónica más habitual entre la población infantil. Un estudio australiano ha revelado que una buena intervención educativa, constituida por un programa integral de atención al niño asmático y sus cuidadores, podría reducir de forma significativa las visitas al hospital, así como su coste sanitario.


* Autor: Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
* Fecha de publicación: 29 de junio de 2009

Una intervención educativa adecuada en niños con asma puede reducir en un 27% el riesgo de visitas a los servicios de urgencias y en un 21% la tasa de hospitalizaciones. Es la conclusión a la que ha llegado un grupo de investigadores del Royal Children's Hospital de Herston (Australia), encabezado por Michelle Boyd. El control y gestión de esta enfermedad registra costes muy elevados, aseguran los investigadores. Sin embargo, las evidencias del estudio sugieren que las hospitalizaciones podrían disminuir con una educación efectiva sobre esta enfermedad bronquial crónica y su manejo para padres y niños.

Esta educación incluye enseñar a los pacientes cómo controlar el flujo respiratorio y mostrar a los cuidadores la importancia de hacer cambios ambientales en el hogar como, por ejemplo, la eliminación de los disparadores del asma (polen y moho del exterior, los ácaros del polvo del hogar, la piel de gatos, perros y roedores y las plumas de pájaros). Dar respuesta rápida a los principales síntomas (respiración dificultosa, silbidos ocasionales en el pecho, opresión torácica o tos) antes de que se conviertan en una emergencia asmática es también esencial.

Programas educativos

Para el trabajo, el grupo australiano realizó una revisión sistemática de ensayos clínicos (38 en total) sobre formación en asma para niños que habían concurrido a un servicio de urgencias por crisis asmáticas, con o sin hospitalización, en los 12 meses previos. La revisión incluyó un total de 7.843 niños. Los resultados del análisis muestran que, además de reducir las visitas a urgencias y el riesgo de hospitalizaciones, la educación proporciona una disminución de la necesidad de hacer visitas no programadas con el pediatra.

Por tanto, los programas que incluyen instrucciones para el manejo del asma mejoran la eficacia del tratamiento integral, ya que conlleva menor pérdida de días de absentismo escolar o de actividad restringida (como el deporte), mejorando en consecuencia la calidad de vida de los más pequeños. Esta enseñanza debe ser suministrada, sobre todo, por el profesional de la salud, que realiza un tratamiento integral para cada niño. El proceso educativo ha de iniciarse en el mismo momento del diagnóstico. Para ello, probablemente, deberán superarse dificultades, como la falta de aceptación de la enfermedad por parte tanto del niño como de los padres, falsas expectativas de curación inmediata, el nivel social y cultural del afectado y de su familia u otros problemas emocionales.

El objetivo primordial de la instrucción es conseguir la máxima autonomía personal con la ayuda de la familia: ausencia de síntomas y crisis, lograr que el niño lleve una vida normal (incluido el deporte), mantener la función pulmonar dentro de los límites normales, prevenir la limitación crónica del flujo aéreo y evitar los efectos secundarios de la medicación usada en el asma y cuando sea posible eliminar la medicación.

Asimismo, estos programas deben incluir información para conocer mejor el asma, métodos para monitorizar sus síntomas, revisiones médicas periódicas para su evaluación y la revisión del tratamiento, un plan de acción escrito individualizado (autocontrol o ajuste de medicación por el propio paciente en caso de empeoramiento de asma) y medidas de control ambiental.

Guías de manejo práctico

Su manejo práctico debe ser indispensable en la consulta del pediatra si se tiene en cuenta que el asma es la causa más común de enfermedad crónica en niños. En concreto, los silbidos en el pecho en los primeros años de vida afectan a un tercio de la población infantil. Además, son los profesionales quienes deben proporcionar la información a los pacientes y sus familias. Por este motivo, a finales de 2007 la Organización Médica Colegial (OMC), avalada por el Ministerio de Sanidad y Consumo, publicó la primera "Guía de Buena Práctica Clínica en Asma Infantil".

Aparte de servir de guía para formar e informar al médico, estableciendo unos criterios mínimos de actuación consensuados científicamente y avalados por especialistas, la publicación incluye un capítulo de programas formativos y educativos. Destaca la importancia de educar a la población acerca de la enfermedad, de su evolución y de seguir de manera correcta un tratamiento, en ocasiones de forma mantenida, para controlar de manera eficaz los síntomas.

A mediados de 2008 salió a la luz un protocolo internacional para abordar el manejo del asma infantil con el título PRACTALL, una iniciativa de las sociedades de alergia norteamericana y europea, incluida España. Su objetivo principal es unificar la forma de diagnosticar y tratar la enfermedad en todo el mundo. La guía también incluye un apartado específico dedicado a la educación como punto clave para el buen manejo de la enfermedad.

NO SON ADULTOS

Tanto la guía de manejo práctico presentada por la Organización Médica Colegial (OMC) como el protocolo PRACTALL remarcan la necesidad de elaborar un tratamiento individualizado del asma en la población infantil. Muchos médicos extrapolan el tratamiento de adultos a niños sin tener en cuenta que no responden de la misma manera. Sin embargo, es importante que esta patología sea tratada de forma específica por pediatras y especialistas en neumología infantil.

Una terapia apropiada durante la infancia hará posible que el pronóstico de la enfermedad en muchos niños sea más favorable. Por el contrario, un tratamiento normalizado puede generar un gran impacto económico al no resultar efectivo.

http://www.consumer.es/

 

 

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jueves 25 de junio de 2009

No se han logrado mejorías en las tasas de control del asma

Lunes 22 de Junio de 2009
Fuente :La Segunda Online

El asma afecta aproximadamente a 210 millones de personas en todo el mundo con un costo de €17,7 mil millones anuales sólo en Europa, la mayoría de los cuales corresponden a costos hospitalarios y pérdida de productividad laboral.

Nuevos datos presentados recientemente en la reunión de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica, EAACI (European Academy of Allergy and Clinical Immunology), realizada Varsovia, Polonia, demostraron que no se han logrado mejorías en las tasas de control del asma desde 20061,2; lo que genera un fuerte impacto en la calidad de vida de los pacientes y los sistemas de salud.3

Las conclusiones alcanzadas en esta reunión son particularmente importantes, ya que se estima que la mayoría de los pacientes asmáticos –aproximadamente 210 millones de personas en todo el mundo- no están bien controlados,1 lo que sólo en Europa genera costos asociados de €17,7 mil millones anuales, la mayoría de los cuales corresponden a costos hospitalarios y por pérdida de productividad laboral.4

Otra de las consecuencias del deficiente control del asma, es el ausentismo escolar. De hecho un trabajo reciente de un grupo de especialistas chilenos presentado en el Congreso de la American Thoracic Society, demostró que los pacientes asmáticos severos tienen un ausentismo escolar tres veces mayor que los no severos, y que la educación sobre su enfermedad y el uso racional de sus medicamentos puede cambiar radicalmente su calidad de vida (Francisco Prado y col).

Al respecto el Dr. Francisco Prado, Subdirector Médico del Hospital Josefina Martínez y actual Presidente de la Sociedad Chilena de Neumología pediátrica, sostiene. “El asma en los menores de 5 a 15 años significa un detrimento en la calidad de vida. De hecho, es causa de ausentismo escolar, que en los casos de niños con asma severa, los pone al límite de repetir el año académico. Esto sin mencionar el costo para los sistemas de salud, que es más de tres veces del per cápita asignado para la atención primaria de salud”.

Los datos presentados en Polonia revelan que las personas con asma mal controlado tuvieron más probabilidad de ser atendidas en una sala de emergencia o de ser internadas en los seis meses previos, que los pacientes con buen control del asma (24,5% vs 15,9% y 17,4% vs 9,9%, respectivamente).3 También visitaron a sus médicos con mayor frecuencia, con un promedio de 3,15 consultas en los últimos 6 meses, en comparación con 1,48 para pacientes bien controlados.

Aunque las guías internacionales establecen que lograr y mantener un adecuado control del asma debería ser posible en la mayoría de los pacientes5, la encuesta muestra que más de la mitad de las personas con asma (57%) no lo consigue a pesar del tratamiento.

Realidad del asma en Chile

En nuestro país, la prevalencia del asma fluctúa entre el 11 a 12%, dependiendo de la edad, siendo más acentuada en los menores de edad preescolar. Sin embargo, un estudio de Javier Mallol (Rev Med Chil 2007; 135(5).580-6) muestra un aumento de la prevalencia de un 15,5% en el grupo entre 13 y 15 años, cifra que demuestra que aún es una enfermedad no resuelta a pesar de ser una de las patologías crónicas más comunes en todo el mundo.

El Dr. Prado señala. “En Chile el asma es la enfermedad crónica en la infancia de más alta prevalencia, junto con los trastornos nutricionales. La prevalencia y la severidad han ido en aumento. Aún cuando existen garantías explícitas en salud que asegurar a los pacientes los mejores tratamientos disponibles, esta enfermedad sigue impactado fuertemente, no sólo la calidad de vida de los enfermos, sino también la carga económica”.

http://www.lasegunda.com/

 

 

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viernes 19 de junio de 2009

Más de la mitad de los asmáticos están subdiagnosticados

En Latinoamérica el 52% de los asmáticos no recibe tratamiento adecuado

En nuestro país el 70% de las personas con asma están subdiagnosticadas y menos de la mitad de los asmáticos tiene la enfermedad controlada, dijo el Dr. Julián Rodríguez, presidente de la Fundación Peruana para el Asma Bronquial y la Sociedad Peruana de Alergia e Inmunología, con motivo del X Congreso Peruano de Inmunología y Alergia y el 50º Curso Internacional de Asma Bronquial que realizará esta sociedad médica del 3 al 5 de julio en Lima.

Agregó que el subdiagnóstico se debe a que no se diagnostica la causa exacta del asma y a que la sintomatología corresponde también a otras enfermedades respiratorias obstructivas. Por ello muchas personas reciben un diagnóstico equivocado de asma, cuando en realidad tienen una bronquitis crónica, faringitis o algún proceso alérgico como: traqueitis o faringoamigdalitis desencadenada por algún virus o los cambios de temperatura.

A fin de lograr un diagnóstico más exacto el Dr. Rodríguez dijo que es importante que las personas conozcan su historia familiar y la den a conocer al médico porque los antecedentes de familiares con asma o alergia son un factor de riesgo para su aparición, asimismo deben informar sobre los síntomas que presentan y los factores de riesgo a los cuales están expuestos (ácaros del polvo doméstico, ingesta de alimentos chatarras, pelo de animales, el humo del tabaco, contaminación del medio ambiente, etc.) ya que todo esto condiciona el desarrollo de esta enfermedad.

De otro lado, expresó que muchos pacientes asmáticos no tienen controlada los síntomas de la enfermedad por falta de recursos económicos para acceder a los medicamentos o porque el tratamiento que reciben no es el adecuado. Por tanto, están expuestos a presentar en algún momento una crisis de asma o exacerbar una inflamación de las vías aéreas inferiores.

Agregó que en Latinoamérica solo el 37% de los asmáticos usa medicamentos para el control y el 11% utiliza los corticoides inhalatorios para su control que sirven para disminuir los síntomas y las exacerbaciones; siendo el 52% de los asmáticos los que no reciben el tratamiento adecuado lo que les ocasiona pérdida de sus horas de trabajo o estudio.


http://www.rpp.com.pe/

 

 

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lunes 8 de junio de 2009

La obesidad podría suprimir la respuesta a los medicamentos del asma

Un estudio contradice una investigación que sugiere que el exceso de peso empeora esta enfermedad

Por Amanda Gardner
Reportero de Healthday

JUEVES, 4 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Una nueva investigación sugiere que la obesidad quizá no empeore el asma, como muchos expertos creen, sino que tal vez suprime la respuesta a los medicamentos usados comúnmente para controlar esta afección crónica.

Los corticosteroides inhalados son los medicamentos que se recetan con más frecuencia para tratar al número creciente de asmáticos, muchos de los cuales tienen sobre peso o son obesos.

"Este estudio plantea la inquietud de que las personas asmáticas podrían no responder tan bien a los tratamientos recomendados por las directrices", dijo el Dr. E. Rand Sutherland, autor principal de un estudio que aparece en la edición reciente de la Journal of Allergy and Clinical Immunology y profesor asociado de medicina en National Jewish Health y la Universidad de Colorado en Denver. "Si los médicos no vuelven a examinar a los pacientes obesos después de que empiecen el tratamiento de esteroides inhalados, si no les preguntan qué tan efectivos son o no hacen los cambios de lugar, entonces las personas obesas que tienen asma podrían ser tratadas con menos eficacia que sus homólogos".

Otro experto estuvo de acuerdo con la evaluación.

"Quizá signifique que debemos administrar más medicamentos a estos pacientes", dijo el Dr. Len Horovitz, especialista pulmonar del Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York. "Si responden con menos eficacia, quizá tengamos que ajustar la dosis en función del peso corporal, y ahora la mayoría de los medicamentos para el asma tienen una dosis estandarizada".

El asma es cada vez más prevalente, además una investigación anterior sugirió que probablemente existía una relación entre el sobrepeso o la obesidad y el asma.

"Algunos estudios han subrayado la posibilidad de que exista una relación entre la obesidad y el asma, sobre todo con respecto a que la obesidad incrementa el riesgo de desarrollar asma, de que agrava el asma o que dificulta su tratamiento", dijo Sutherland.

Un estudio del año pasado informó que las personas obesas que tienen asma son cerca de cinco veces más propensas a ser hospitalizadas por esta afección y a tener una menor calidad de vida y peor control de la enfermedad que los asmáticos que tienen un peso normal.

Pero los estudios más recientes sugieren que quizá ese no sea el caso, señaló Sutherland.

En este último estudio, Sutherland y colegas analizaron el índice de masa corporal (IMC) así como los datos de tratamiento de 1,256 individuos con asma entre leve y moderada.

Los participantes que tenían sobrepeso o que eran obesos obtuvieron resultados levemente peores en medidas estándares de la gravedad del asma, como la función pulmonar y la predisposición a la constricción de las vías aéreas, destacó Sutherland, aunque no lo suficiente como para resultar en una diferencia clínica real.

"Tener un IMC alto no parece realmente estar asociado a formas de asma más severas", agregó.

Horovitz sí apuntó que las personas más pesadas tendían a tener más falta de aliento. "Quizá lo asumimos como un empeoramiento del asma", destacó.

Sin embargo, la respuesta a los medicamentos, tomó una inclinación diferente.

Cuando analizamos un subgrupo de 183 personas, los delgados que usaban corticosteroides inhalados mostraron un nivel 55 por ciento menor en una medida de inflamación de las vías aéreas.

Las razones exactas de estos hallazgos no están claras, lo que indica la necesidad de mayores estudios, señalaron los investigadores.

http://healthfinder.gov/

 

 

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