Asma *

viernes 28 de noviembre de 2008

El ataque de asma en primera persona

Por ESTHER SAMPER (SHORA)
Actualizado 24-11-2008 09:18 CET

La angustia de respirar sin poder respirar. Hoy, un asmático se decide a explicarnos sus experiencias sobre el ataque de asma hasta que comenzó a controlar médicamente su enfermedad: La sensación de asfixia, la pérdida de visión, las palpitaciones...
Istockphoto

El asma es una de las enfermedades de nuestro tiempo. Sin que sepamos muy bien por qué, esta enfermedad ha ido aumentado espectacularmente su frecuencia en los países desarrollados y las previsiones indican que con las décadas irá a más. La contaminación ambiental y una excesiva higiene durante la infancia son las principales teorías que explican este aumento, pero aún queda mucho por saber.

Juan (nombre ficticio) es uno de los cerca de tres millones de asmáticos en España. Aunque en la actualidad tiene su enfermedad controlada médicamente, hubo una época en la que dejó el tratamiento a un lado. Algo que suele ser muy frecuente: Aproximadamente uno de cada tres asmáticos no tiene controlada su enfermedad, ya sea por no estar correctamente diagnosticada o por no mantener una constancia en el tratamiento, una postura que debe ser fundamental en esta enfermedad crónica.

Esta inconstancia en el tratamiento favorece la aparición del temido y conocido "Ataque de asma". De normal, los asmáticos (sin tratamiento) poseen unos bronquios (conductos aéreos dentro del pulmón) más estrechos que las personas normales. Esta estrechez se debe a que tienen una inflamación crónica. A la larga, se puede llegar a la obstrucción de estos bronquios favorecida, además, por la presencia de gran cantidad de moco en el interior. Si la capacidad respiratoria ya es de por sí inferior cuando no se sigue un tratamiento (y que dependerá de la gravedad del asma) cuando aparece un ataque esta capacidad respiratoria se vuelve muy inferior a la que el sujeto necesita para respirar correctamente. Juan ha querido mostrarnos su experiencia ante estos ataques:

Hubo una época en la que me acostumbré demasiado a los ataques graves de asma. Coincidió que ya cada vez hacía menos deporte y que tenía que correr para coger a tiempo el autobús. Un sprint rápido en frío desencadenaba siempre un ataque, la gravedad dependía de cuanto tardará en parar mi actividad física después de que hubiera comenzado el ataque. Pero con el tiempo llegué a controlarlo.

El ataque de asma se inicia tras la exposición a uno o varios desencadenantes que terminan induciendo una fuerte respuesta inflamatoria hasta el punto de obstruir completamente los bronquios (broncoespasmo). Estos desencadenantes son diferentes para cada persona y suelen ser alérgenos (polvo, polen, contaminantes...), aunque hay mucha variedad. En el caso de Juan, su desencadenante principal era el ejercicio físico con aire frío. Un desencadenante relativamente común entre los asmáticos.

Aquellos que han sufrido varios ataques suelen conocer cuales son sus límites durante los mismos. Saben que al disminuir al máximo la actividad física o el estado de ansiedad sobrellevan mejor la mermada capacidad respiratoria de ese momento. Al final, se trata de disminuir lo máximo posible el consumo de oxígeno.

En mi caso, sabía que estando sentado y muy quieto se me pasaba. Por eso, intentaba llegar al bus. Sabía que al sentarme se me pasaría en el tiempo que hiciera falta. De ésta manera, fui conociendo los detalles de los ataques de la enfermedad que padecía hasta llegar a "controlar", en cierta medida, los ataques. No podía controlarlos pero si sabía que pasaría si me paraba, si continuaba, si me esforzaba, etc.

El ataque empezaba bastante rápido y si seguía con la actividad física éste iba empeorando. Empezaba por la típica falta de aire, aunque no era igual que cuando haces deporte y te falta el aliento. En una asfixia te quedas sin aire de golpe pero en el asma no. Notas como con cada respiración te "entra" aire pero cada vez menos.

Lo primero que se siente después de la falta de aire, es la angustia (en mi caso, sólo en los primeros ataques). Tú te esfuerzas en respirar, en expandir tus pulmones, pero el aire cada vez va entrando menos. Acto seguido, te empieza a doler la cabeza y empiezas a escuchar tus latidos cada vez más fuertes. La sensación es la de centrarte en el interior de tu cuerpo cada vez más para poder respirar e ir olvidando el exterior pero según avanza pasa de ser una sensación a ser realidad. Lo primero que se "desactiva" es el oído, dejas de escuchar a "cachos". Como si alguien con un mando del volumen del altavoz empezara a subirlo y bajarlo todo el rato.

Lo que Juan sentía cuando dejaba de percibir sonidos temporalmente y sufría el dolor de cabeza se debía a una falta de oxígeno a nivel cerebral. En los niveles iniciales de una asfixia, estos dos síntomas suelen ser muy comunes en aparecer. A veces, en lugar de percibir sonidos aparecen pitidos (acúfenos). La sensación de escuchar los latidos, algo conocido como "palpitaciones", suelen ser también algo frecuente en estados de ansiedad, en este caso desencadenado por el ataque de asma".

A continuación, lo que se pierde es el campo de visión. De los 180° que de normal se ven, se van reduciendo las esquinas pero no podría concretar cuanto, diría que sí se baja el campo de visión hasta los 90°. La impresión es de que también la "altura" se estrecha, es decir, ves menos por arriba y por abajo. A partir de aquí la cosa ya es muy grave (o esa era la impresión que yo tenía) y no he continuado mucho más. Aquí las extremidades ya pierden bastante fuerza y lo único en lo que te puedes concentrar es en respirar. El mundo deja de existir y sólo quieres sentarte, estarte lo más quieto posible y respirar. Juraría que más adelante se pierde color en la visión pero la consciencia y la memoria a partir de este punto creo que no son muy fiables.

En las fases más avanzadas de una asfixia, el déficit de aporte de oxígeno a nivel cerebral lleva a una pérdida de visión paulatina, tanto del campo de visión como en la percepción de colores. Según los individuos, en unos la vista se va oscureciendo poco a poco de forma global, en otros el campo de visión va reduciéndose. Si el ataque de asma persiste y, por tanto, también el déficit de aporte de oxígeno, el siguiente paso es la pérdida de consciencia de la persona como último intento del cuerpo humano de luchar contra la falta de oxígeno. Si aún tras la pérdida de consciencia, la falta de oxígeno permanece (durante más de 4 ó 5 minutos) aparecen lesiones cerebrales irrecuperables y, en último grado, la muerte.

Ahora no me separo nunca de mi inhalador. ¡Siempre en el bolsillo! Lo malo de los inhaladores es que si te los tomas en pleno ataque, como apenas coges aire, les "cuesta entrar". Hace un tiempo, eché un partido de futbito, aunque me había tomado la terbutalina y había calentado antes del partido, en cuanto terminó me dio un ataque bastante grave. Tomé entonces salbutamol pero la cosa no mejoró. Me di cuenta de que no "controlaba" nada y me asusté. Desde entonces tengo el asma muy controlado, ya no me fío.

La ausencia de control médico del asma de Juan propició los ataques de asma. Por fortuna, no fueron especialmente graves... hasta el último. La sobreconfianza es uno de los peores compañeros de viaje de los asmáticos. La mortalidad en esta enfermedad es baja gracias al control médico. Sin embargo, todavía mueren 800 asmáticos al año en España, la mayoría porque no seguían ningún tipo de tratamiento.


http://www.soitu.es/

 

 

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Protege a tu hijo del asma

Los factores medioambientales pueden desencadenar un ataque pero hay manera de evadirlos.

Por HÉCTOR PINA La Voz
Nov. 25, 2008, 1:01PM

El asma es una afección crónica de las vías respiratorias que se inflaman y se llenan de secreciones. Esto hace que las personas se sientan con falta de oxígeno, tos y el pecho apretado, síntomas fáciles de explicar para un adulto o para niños mayores, pero no para los pequeños. De ahí que sea importante tratar de evitar los agentes que pueden desencadenar un ataque de esta enfermedad.

Si tu hijo muestra síntomas parecidos a los que experimentan los asmáticos, llévalo pronto al médico.

Los olores fuertes y el humo pueden desencadenar ataques de asma, así como el polvo, el moho y otros alérgenos. En ocasiones, el ejercicio también puede ser un factor de riesgo en los niños, al igual que los cambios bruscos de temperatura.

Hay una serie de medidas que puedes poner en práctica para evitar los ataques de asma y otros problemas que afectan las vías respiratorias, como las alergias.

Por ejemplo, si tu niño es proclive al asma o a problemas alérgicos, mantenlo alejado de los sitios donde haya humedad, como sótanos, habitaciones cerradas, etcétera.

Evita los olores fuertes en tu hogar, como los atomizadores para perfumar el ambiente.

Si están pintando algo en tu casa, no permitas que el chico o chica permanezca ahí. Es preferible que lo envíes con los abuelos o con alguien de tu entera confianza.

De igual forma, pon cuidado con los líquidos para limpiar, e incluso con los que usas para lavar, pues a veces despiden olores penetrantes.

Cuando vayas a limpiar tu casa, a sacudir los muebles y a pasar la aspiradora, trata de que el niño no se encuentre en el interior del hogar.

También puedes utilizar equipos purificadores de aire para eliminar alérgenos dentro de la casa. Hay muchas variedades en el mercado, sólo debes consultar con los especialistas en las tiendas para saber cuál es el que realmente necesitas y que se adapte mejor a tu presupuesto. Algunos se pueden colocar en el dormitorio del chico y mantienen el aire puro durante toda la noche.

Mantén las ventanas y puertas cerradas en temporada de polen, como suele ser la primavera. Usa el aire acondicionado y ocúpate de cambiar o limpiar el filtro del aire con regularidad.

No pongas ventiladores de techo en el dormitorio de tu hijo o en otra parte de la casa donde pueda levantar polvo, ya que eso puede desencadenarle un ataque de asma.

Si alguien en la casa fuma, es necesario que lo haga en el exterior, pues el humo del cigarrillo puede afectar al niño e incluso causarle problemas graves en las vías respiratorias, según estudios sobre fumadores pasivos.

Otro factor que debes tener en cuenta son las cosas que acumulan polvo en el hogar, como cortinas, alfombras, juguetes de peluche y otros. Trata de lavar la ropa de cama, incluidas los sobrecamas, los juguetes y demás al menos cada dos semanas.

Controla la proliferación de cucarachas en tu casa, ya que estos insectos portan alérgenos que pueden causar asma en los pequeños. Si tienes perro, gato o cualquier otra mascota en el hogar, mantenlos alejados del dormitorio de tu hijo.

Asimismo, es conveniente que observes bien a tu niño para que aprendas a predecir cuándo está al borde de experimentar un ataque de asma. No olvides suministrarle los medicamentos como ha indicado su médico y siempre tenlas a mano para cuando sea necesario.

http://www.chron.com/

 

 

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lunes 24 de noviembre de 2008

Asma: cómo prevenirla y tratarla



El asma es una enfermedad del sistema respiratorio, que puede ser crónica o episódica. Se produce cuando las vías por las que circula el aire que respiramos se inflaman y contraen

Por: EFE
17-Noviembre-2008

Las causas de los distintos tipos de asma pueden ser muchas, desde ambientales a hereditarias. Su tratamiento incluye el uso de inhaladores e incluso inyecciones en los casos más graves. Es una enfermedad que se puede controlar, aunque no siempre es posible evitar accesos violentos de asma.

Asma infantil

Los primeros ataques de asma suelen aparecer en la infancia, aunque tampoco es raro que afecte a adultos que nunca antes habían tenido problemas respiratorios.
El asma en los niños puede desencadenarse con un simple catarro. Influyen también en la aparición de esta enfermedad factores hereditarios y el hecho de que el menor tenga padres fumadores.

Recientes estudios indican que los niños que han recibido tratamientos largos con antibióticos durante su primer año de vida tienen más posibilidades de sufrir asma.

Al igual que en el caso de los adultos, las tensiones emocionales, los cambios de temperatura bruscos y la contaminación ambiental, son agentes que pueden desencadenar la aparición del asma.

Las clases de asma

Aunque las clases de asma son muchas, se dividen en dos grandes grupos: la causada por agentes externos y la que tiene un origen intrínseco.

El asma extrínseca esto ocasionada por agentes que provocan reacciones alérgicas en el enfermo. En este grupo se incluyen los ataques de asma desencadenados por el polen, polvo, cambios ambientales, olores, etc.

Una reacción excesiva a hongos y bacterias son las principales causas del asma intrínseca, que se manifiesta en especial en adultos.Lo más frecuente es que el asma tenga su origen en una combinación de causas extrínsecas e intrínsecas.

Una enfermedad recurrente

El asma es una enfermedad que se puede controlar con una terapia adecuada y procurando evitar las causas extrínsecas que la provocan. Incluso así, es casi imposible evitar las crisis asmáticas.

Estas crisis vienen acompañadas, demás de disnea o dificultad para respirar, de tos que aumenta la irritación bronquial, secreciones mucosas, respiración sibilante, espasmos bronquiales y, en ocasiones, fiebre.
El asma es causa frecuente de absentismo escolar y laboral, impide el sueño y provoca cansancio.

Las muertes por asma son relativamente pocas, pero los casos severos de asma suponen un grave obstáculo para llevar una vida normal.

Prevenir el asma

Unas cuantas medidas sencillas pueden ayudar a los pacientes con asma a espaciar y suavizar las crisis.El ejercicio es aconsejable incluso para las personas con asma, pero conociendo en todo momento los límites que impone la enfermedad y asegurándose de no hacer esfuerzos violentos y prolongados.

El estrés es una de las causas del asma, por lo que hay que combatirlo, con lo que contribuimos además a mantener la salud general del organismo.

Los cambios de estación aumentan los casos de alergias, gripes y asma. Consulte con su médico la posibilidad de vacunarse cada año como medida de prevención.

Evite los ambientes cerrados, realice ejercicios de respiración, duerma con dos almohadas si tiene dificultades para respirar por la noche y trate de identificar los agentes que le provocan dificultades respiratorias. Estos agentes pueden ser ciertos metales, pelos de animales, polen, lana, alimentos, etc.

Tratamiento médico

El paciente con asma debe seguir el tratamiento prácticamente toda la vida para mantener controlada esta enfermedad.

Para vigilar la evolución del asma hay que someterse a controles médicos periódicos, que incluyen cuatro pruebas básicas: medición de pico máximo de capacidad respiratoria, espirometría para observar la obstrucción de las vías aéreas, broncodilatación, que mide la capacidad respiratoria tras inhalar un broncodilatador, y prueba de metacolina, que observa la hiperactividad bronquial provocada por este broncoconstrictor.
También son frecuentes las pruebas cutáneas de alergia, que consisten en inocular dosis pequeñas de posibles agentes alérgicos para comprobar la reacción que producen en el paciente.

La terapia del asma depende de su severidad en cada paciente, pero en líneas generales se dividen en dos grupos: los tratamientos preventivos y los de rescate. Ambos se basan en la inhalación de corticoides, esteroides y broncodilatadores.

Los tratamientos preventivos se aplican una o dos veces al día, en tanto que los de rescate son aquellos a los que se recurre cuando se produce una crisis. Las características de unos y otros dependen de la gravedad de la enfermedad.

http://www.vanguardia.com.mx/



 

 

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El asma no está reñida con la práctica de ejercicio físico

Está demostrado que un afectado bien controlado no sólo puede hacer ejercicio, sino que además, le resultará muy beneficioso para la salud

El asma no está reñida con el deporte. Al contrario, la práctica de ejercicio físico mejora la calidad de vida del paciente asmático, según ha afirmado hoy la alergóloga Pilar Barranco, del hospital de La Paz, en el congreso nacional de la especialidad, que se celebra en el palacio Euskalduna de Bilbao hasta el próximo sábado.

La especialista ha dado a conocer los resultados de un amplio estudio realizado en su unidad que pretendía ver la relación entre la obesidad y el mayor o menor número de ataques asmáticos. El trabajo no permitió determinar una relación directa entre ambas patologías, pero sí sirvió para romper algunos mitos. Uno de ellos es la creencia erróneamente extendida entre la población de que los pacientes asmáticos deben tener cuidado con la práctica deportiva con el fin de evitar posibles crisis. No es cierto, según ha dicho Barranco. Está demostrado que un afectado bien controlado no sólo puede hacer ejercicio, sino que además, le resultará muy beneficioso para la salud. "Prueba de ello son los cinco tours de Francia que ganó Miguel Indurain y las medallas de oro logradas por la histórica atleta australina, Cathy Freeman, también asmática", ha corroborado el alergólogo bilbaíno Ignacio Antepara, coordinador del comité organizador del congreso.

El asma es una enfermedad de las vías respiratorias que se caracteriza por la inflamación de los bronquios y las dificultades que genera para respirar. Aparece en edades tempranas. La sufren el 12,5% de los niños, aunque muchos de ellos la superan al llegar a la edad adulta, cuando la incidencia se sitúa en el 4,6% de la población.

http://www.elcorreodigital.com/


 

 

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lunes 17 de noviembre de 2008

Detallan las barreras para una buena atención del asma

Alergólogos afirman que un mal acceso y desconfianza de los médicos subyacen a las desigualdades

(FUENTE: American Academy of Allergy, Asthma & Immunology, news release, Nov. 9, 2008)

LUNES, 10 de noviembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un mal acceso a la atención apropiada y una desconfianza de los médicos están entre los problemas que forman barreras contra una buena gestión del asma, afirman importantes expertos.

Se esperaba que los alergólogos discutieran estos temas y varios más que entorpecen los esfuerzos nacionales por la atención del asma en la reunión anual en Seattle de la Academia Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología (ACAAI).

"La falta del acceso a la atención de alta calidad contribuye a las disparidades en la atención del asma, sobre todo para las poblaciones vulnerables", afirmó en un comunicado de prensa de la academia el Dr. Michael B. Foggs, jefe de alergia, asma e inmunología de los Centros de defensores de la salud de Advocate Health Care, en Chicago. "A los individuos que no tienen seguro les va peor que a los que tienen seguro privado en casi el noventa por ciento de las medidas de calidad, y en todas las medidas de acceso".

Por ejemplo, las minorías tienen menos probabilidades de visitar a un especialista en asma, y en su lugar reciben atención para la afección en los departamentos de emergencia, y con un seguimiento irregular.

Los retrasos en el diagnóstico entre todos los grupos es otra gran inquietud, afirmó en el mismo comunicado de prensa Phillip L. Lieberman, profesor clínico de medicina y pediatría del Centro de ciencias de la salud de la Universidad de Tennessee en Memphis. "Estos retrasos pueden tener un efecto nocivo sobre los resultados, entre ellos muertes, más días con síntomas y el resultante declive rápido en la función pulmonar. Un diagnóstico puntual resulta en un tratamiento apropiado, lo que puede evitar estos efectos no deseables", afirmó.

Incluso cuando se hace el diagnóstico, los pacientes y médicos a veces no se ponen de acuerdo.

"La mitad de las veces, pacientes y médicos no están de acuerdo sobre cuál es el problema, y las dos terceras partes de las veces, los pacientes y médicos no están de acuerdo sobre cuáles deben ser las metas del tratamiento", afirmó en el comunicado de prensa el Dr. Alan T. Luskin, profesor asociado de medicina de la Universidad de Wisconsin en Madison. "Debemos poder evaluar las creencias y expectativas de nuestros pacientes y considerar qué características de las terapias disponibles satisfarán sus necesidades".

Se cree que el no cumplimiento con el plan de gestión es responsable de hasta el 60 por ciento de las hospitalizaciones para la afección. Aunque factores como un desconocimiento sobre la salud, las dificultades financieras y las creencias culturales o religiosas sobre la medicina causan parte de esto. Luskin señaló que la gente no se da cuenta que una gestión activa puede significar una gran diferencia.

"Por lo general los pacientes sólo ven al médico cuando los síntomas interfieren con la vida cotidiana. Se adaptan a la enfermedad y reducen sus expectativas, con frecuencia viendo los episodios de asma como parte inevitable de la vida", afirmó.

http://healthfinder.gov/

 

 

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domingo 16 de noviembre de 2008

La obesidad es un factor de riesgo para el desarrollo del asma

15/11/2008 15:18:26

La obesidad afecta a los volúmenes pulmonares, sobre todo disminuye la capacidad funcional residual y el volumen de reserva respiratorio.

Bilbao, 6 de noviembre de 2008.- En los últimos años se ha observado un aumento del número de personas con asma y obesidad en los países desarrollados, un hecho que ha llevado a realizar diferentes estudios sobre el grado de relación entre ambas patologías, en los que se intenta asociar el asma a la obesidad. En esta línea, los últimos estudios realizados para explicar la relación entre asma y otras patologías serán analizadas en el marco del Congreso de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) que concluye en Bilbao el próximo sábado 8 de noviembre.

En palabras de la doctora Pilar Barranco, Alergóloga del Hospital La Paz de Madrid, “Según los resultados de los metaanálisis realizados por Beuther en adultos y por Flaheman en niños, la obesidad es un factor de riesgo para el desarrollo de asma.

En la actualidad hay dos hipótesis que intentan explicar esta asociación. En la obesidad existe una inflamación sistémica basal debida a las adipocinas que libera el tejido adiposo. Esta adipocinas podrían afectar al pulmón, favoreciendo el desarrollo de asma; tal como se ha objetivado en modelos experimentales. Por otro lado, la obesidad altera la mecánica ventilatoria pulmonar. Estudios muy recientes de hiperreactividad bronquial en asmáticos han observado un aumento de la capacidad funcional residual y una disminución de la capacidad inspiratoria que se da sólo en los asmáticos obesos”.

Algunos autores han observado que la obesidad puede ser un factor de mala evolución del asma. También se ha comprobado que el tratamiento del sobrepeso y la obesidad influyen en forma positiva en el tratamiento del asma. La disminución del peso en personas asmáticas mejora los síntomas a la vez que disminuye no sólo la utilización de otra medicación que no sea la necesaria para el asma, sino también el número de exacerbaciones que precisan de ingreso hospitalario y/o visita a los servicios de urgencias.

“Por tanto, siempre es recomendable que los asmáticos con sobrepeso adelgacen, no sólo por su asma, sino también para prevenir otras enfermedades asociadas a la obesidad” –añade la doctora Barranco. Todas las personas que padecen una enfermedad crónica deberían disponer de un programa de educación terapéutica para cumplir correctamente el tratamiento y mejorar su calidad de vida. En el asma, aspectos como la nutrición y el control del peso deberían formar parte de dicha educación.

El efecto protector de la dieta Mediterránea

Además de otras ventajas ya conocidas, la dieta mediterránea, rica en fruta, verdura y frutos secos, protege del asma y la rinitis alérgica, según una investigación recientemente publicada en la revista Thorax. Cuestionarios detallados sobre los hábitos de alimentación de casi 700 niños ente 7 y 18 años sirvieron para clasificar a los niños en función de si seguían una dieta de estilo mediterráneo o no. El efecto de la dieta fue especialmente significativo en la rinitis alérgica, pero también protegía frente al asma y la alergia cutánea. Así, los niños que comían frutos secos al menos tres veces por semana tenían menos riesgo de desarrollar problemas respiratorios.

La explicación estaría en el alto contenido de vitamina E en los frutos secos, la primera defensa que tiene el organismo para frenar el daño celular que provocan los radicales libres. Además, contienen mucho magnesio que, según otras investigaciones, ofrece cierta profilaxis frente al asma al estimular la capacidad pulmonar.

En este sentido, como comenta la doctora Barranco “se han publicado varios artículos respecto a la dieta mediterránea como protectora del desarrollo de asma; algunos muy interesantes por grupos españoles; pero creo que son insuficientes para llegar a una clara conclusión. Desde luego, la dieta mediterránea es la más saludable, independientemente de que se padezca o no asma”.

Tratamiento del asma

En España, cerca del 30% de los pacientes alérgicos son, al mismo tiempo, asmáticos. El asma es una enfermedad de las vías respiratorias que se caracteriza por tres problemas: obstrucción, inflamación e hiper-reactividad. Dada su complejidad requiere de cuidado médico continuo. “A pesar de los tratamientos con que contamos en la actualidad, no estamos consiguiendo controlar la evolución del asma. El problema ha sido que, hasta la fecha, el asma se trató como una enfermedad única, con un solo tratamiento y diagnóstico, pero los últimos estudios avalan lo contrario.

El asma es una patología con varias presentaciones y cada paciente es diferente, por lo que demanda una terapia “a medida”, explica el doctor Ignacio Antepara, coordinador del Comité Organizador del XXVI Congreso de la SEAIC y jefe del Servicio de Alergología de Hospital de Basurto de Bilbao.

En la actualidad, el manejo del asma se basaba en un consenso en el que el asma se distinguía en varias categorías, en función de los síntomas: intermitente; leve y moderado; y grave. “Pero en la práctica clínica los alergólogos hemos visto que todos los tipos de asma no se pueden encuadrar así”, continúa este especialista. “En esta enfermedad se aprecian diferencias en la evolución y el pronóstico, por factores como la edad e incluso por el clima. Así, no tiene nada que ver un asma provocado por el polen de olivo en Jaén que por los ácaros del polvo en la ciudad de Bilbao. Por ello, los consensos que intentar reducir el asma a dos o tres conceptos no nos sirven”.

“Es por tanto que el tratamiento del asma debe ser personalizado. Cada terapia debe ser aplicada a cada paciente como si se tratara de un “cóctel” a medida, a cada uno lo que necesite, no todos lo mismo, al igual que se hace


http://www.buscasalud.com/

 

 

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