Protege a tu hijo del asma
Los factores medioambientales pueden desencadenar un ataque pero hay manera de evadirlos.
Por HÉCTOR PINA La Voz
Nov. 25, 2008, 1:01PM
El asma es una afección crónica de las vías respiratorias que se inflaman y se llenan de secreciones. Esto hace que las personas se sientan con falta de oxígeno, tos y el pecho apretado, síntomas fáciles de explicar para un adulto o para niños mayores, pero no para los pequeños. De ahí que sea importante tratar de evitar los agentes que pueden desencadenar un ataque de esta enfermedad.
Si tu hijo muestra síntomas parecidos a los que experimentan los asmáticos, llévalo pronto al médico.
Los olores fuertes y el humo pueden desencadenar ataques de asma, así como el polvo, el moho y otros alérgenos. En ocasiones, el ejercicio también puede ser un factor de riesgo en los niños, al igual que los cambios bruscos de temperatura.
Hay una serie de medidas que puedes poner en práctica para evitar los ataques de asma y otros problemas que afectan las vías respiratorias, como las alergias.
Por ejemplo, si tu niño es proclive al asma o a problemas alérgicos, mantenlo alejado de los sitios donde haya humedad, como sótanos, habitaciones cerradas, etcétera.
Evita los olores fuertes en tu hogar, como los atomizadores para perfumar el ambiente.
Si están pintando algo en tu casa, no permitas que el chico o chica permanezca ahí. Es preferible que lo envíes con los abuelos o con alguien de tu entera confianza.
De igual forma, pon cuidado con los líquidos para limpiar, e incluso con los que usas para lavar, pues a veces despiden olores penetrantes.
Cuando vayas a limpiar tu casa, a sacudir los muebles y a pasar la aspiradora, trata de que el niño no se encuentre en el interior del hogar.
También puedes utilizar equipos purificadores de aire para eliminar alérgenos dentro de la casa. Hay muchas variedades en el mercado, sólo debes consultar con los especialistas en las tiendas para saber cuál es el que realmente necesitas y que se adapte mejor a tu presupuesto. Algunos se pueden colocar en el dormitorio del chico y mantienen el aire puro durante toda la noche.
Mantén las ventanas y puertas cerradas en temporada de polen, como suele ser la primavera. Usa el aire acondicionado y ocúpate de cambiar o limpiar el filtro del aire con regularidad.
No pongas ventiladores de techo en el dormitorio de tu hijo o en otra parte de la casa donde pueda levantar polvo, ya que eso puede desencadenarle un ataque de asma.
Si alguien en la casa fuma, es necesario que lo haga en el exterior, pues el humo del cigarrillo puede afectar al niño e incluso causarle problemas graves en las vías respiratorias, según estudios sobre fumadores pasivos.
Otro factor que debes tener en cuenta son las cosas que acumulan polvo en el hogar, como cortinas, alfombras, juguetes de peluche y otros. Trata de lavar la ropa de cama, incluidas los sobrecamas, los juguetes y demás al menos cada dos semanas.
Controla la proliferación de cucarachas en tu casa, ya que estos insectos portan alérgenos que pueden causar asma en los pequeños. Si tienes perro, gato o cualquier otra mascota en el hogar, mantenlos alejados del dormitorio de tu hijo.
Asimismo, es conveniente que observes bien a tu niño para que aprendas a predecir cuándo está al borde de experimentar un ataque de asma. No olvides suministrarle los medicamentos como ha indicado su médico y siempre tenlas a mano para cuando sea necesario.
http://www.chron.com/
Por HÉCTOR PINA La Voz
Nov. 25, 2008, 1:01PM
El asma es una afección crónica de las vías respiratorias que se inflaman y se llenan de secreciones. Esto hace que las personas se sientan con falta de oxígeno, tos y el pecho apretado, síntomas fáciles de explicar para un adulto o para niños mayores, pero no para los pequeños. De ahí que sea importante tratar de evitar los agentes que pueden desencadenar un ataque de esta enfermedad.
Si tu hijo muestra síntomas parecidos a los que experimentan los asmáticos, llévalo pronto al médico.
Los olores fuertes y el humo pueden desencadenar ataques de asma, así como el polvo, el moho y otros alérgenos. En ocasiones, el ejercicio también puede ser un factor de riesgo en los niños, al igual que los cambios bruscos de temperatura.
Hay una serie de medidas que puedes poner en práctica para evitar los ataques de asma y otros problemas que afectan las vías respiratorias, como las alergias.
Por ejemplo, si tu niño es proclive al asma o a problemas alérgicos, mantenlo alejado de los sitios donde haya humedad, como sótanos, habitaciones cerradas, etcétera.
Evita los olores fuertes en tu hogar, como los atomizadores para perfumar el ambiente.
Si están pintando algo en tu casa, no permitas que el chico o chica permanezca ahí. Es preferible que lo envíes con los abuelos o con alguien de tu entera confianza.
De igual forma, pon cuidado con los líquidos para limpiar, e incluso con los que usas para lavar, pues a veces despiden olores penetrantes.
Cuando vayas a limpiar tu casa, a sacudir los muebles y a pasar la aspiradora, trata de que el niño no se encuentre en el interior del hogar.
También puedes utilizar equipos purificadores de aire para eliminar alérgenos dentro de la casa. Hay muchas variedades en el mercado, sólo debes consultar con los especialistas en las tiendas para saber cuál es el que realmente necesitas y que se adapte mejor a tu presupuesto. Algunos se pueden colocar en el dormitorio del chico y mantienen el aire puro durante toda la noche.
Mantén las ventanas y puertas cerradas en temporada de polen, como suele ser la primavera. Usa el aire acondicionado y ocúpate de cambiar o limpiar el filtro del aire con regularidad.
No pongas ventiladores de techo en el dormitorio de tu hijo o en otra parte de la casa donde pueda levantar polvo, ya que eso puede desencadenarle un ataque de asma.
Si alguien en la casa fuma, es necesario que lo haga en el exterior, pues el humo del cigarrillo puede afectar al niño e incluso causarle problemas graves en las vías respiratorias, según estudios sobre fumadores pasivos.
Otro factor que debes tener en cuenta son las cosas que acumulan polvo en el hogar, como cortinas, alfombras, juguetes de peluche y otros. Trata de lavar la ropa de cama, incluidas los sobrecamas, los juguetes y demás al menos cada dos semanas.
Controla la proliferación de cucarachas en tu casa, ya que estos insectos portan alérgenos que pueden causar asma en los pequeños. Si tienes perro, gato o cualquier otra mascota en el hogar, mantenlos alejados del dormitorio de tu hijo.
Asimismo, es conveniente que observes bien a tu niño para que aprendas a predecir cuándo está al borde de experimentar un ataque de asma. No olvides suministrarle los medicamentos como ha indicado su médico y siempre tenlas a mano para cuando sea necesario.
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